Daniela Cabral declaró ante Fiscalía que firmó como tomadora 136 contratos de Conexión Ganadera por US$ 12.771.647 bajo el nombre Don Coraje. Afirmó que no leyó los documentos, no conocía sus obligaciones y no preguntó a su esposo, Gustavo Basso, por qué debía firmarlos.
Firmó sin leer Cabral explicó que Basso le indicó que él firmaría por Conexión Ganadera y ella como tomadora por Don Coraje. Dijo que no preguntó el motivo. También aseguró que no advertía el volumen de contratos, la cantidad de animales ni el dinero involucrado.
Los animales y el campo Treinta contratos de bono y pool ganadero sumaban US$ 2.668.142,57. Cabral dijo que desconocía que en esas modalidades los animales quedaban a nombre del inversor y que no sabía dónde estaban. La mayoría de los contratos señalaba como lugar de pastoreo el campo de Goñi, de 374 hectáreas, donde una inspección de octubre de 2025 encontró 317 animales.
Dicose y firmas cuestionadas El fiscal mostró cuatro contratos con números de Dicose que no correspondían a Don Coraje. Cabral dijo que desconocía esas irregularidades y sostuvo que estaba “ocupando una silla de alguien que tendría que venir a responder”. Además, no reconoció como propias las firmas de otros cuatro contratos.
El cheque rechazado La Fiscalía también indagó sobre un cheque diferido por US$ 253.160,48 que Basso había librado a Carlos Treglia. Tras la muerte de su esposo, Cabral entregó otro cheque por el mismo monto, que fue rechazado por “firma no autorizada”, y reconoció haber pagado además US$ 50.000 a Treglia. Dijo que intentó actuar de buena fe y que luego se arrepintió de haber intervenido.











