Ignacio Ruglio dijo que los incidentes tras Peñarol-Corinthians fueron “muy extraños” y aseguró que le escribió al ministro Carlos Negro de madrugada. El presidente carbonero cuestionó el operativo y el uso de gases lacrimógenos dentro del estadio. La Jefatura de Policía afirmó que hubo desórdenes en las tribunas Cataldi y Damiani, daños en accesos y enfrentamientos con funcionarios. Según el reporte, cuatro policías resultaron lesionados y dos caballos sufrieron cortes superficiales.









