Se fue Chiche Gelblung, uno de esos periodistas imposibles de encasillar.
Polémico, brillante, curioso y disruptivo, hizo de la pregunta incómoda y de la búsqueda permanente una forma de ejercer el periodismo. Pasó por la gráfica, la radio y la televisión dejando una marca inconfundible.
Tuvo una infancia dura, construyó una carrera enorme y encontró en Cristina Seoane a su gran compañera de vida. Soñaba en grande: quería viajar a la Luna y decía que quería vivir 200 años.
A los 82, su historia llegó a su fin, pero queda una trayectoria que atravesó generaciones y una manera absolutamente personal de contar la realidad.
Hasta siempre, Chiche. 🖤











