Ruta de las amatistas al mundo: expansión desde Artigas y por qué es “un año complicado”

La minería de ágatas y amatistas genera miles de empleos y una gran dinámica turística con visitantes de Uruguay y del exterior.

Pedro Dutour 

A unos 55 kilómetros de la ciudad de Artigas, en la zona de Los Catalanes, la tierra guarda uno de los patrimonios geológicos más singulares del país. Allá, en el extremo norte del país, entre canteras a cielo abierto y galerías subterráneas, se extraen ágatas y amatistas reconocidas internacionalmente por el tamaño de sus geodas, la intensidad de su color violeta y una característica que las vuelve únicas: la presencia de megageodas que no han sido encontradas en ninguna otra región del planeta con similares dimensiones.

El vínculo de Artigas con esta actividad tiene más de un siglo de historia. Según recopilaciones realizadas sobre los primeros registros de la explotación minera, existen referencias a pagos de salarios vinculados a la extracción de piedras en 1844. Desde entonces, el sector atravesó distintas etapas de tecnificación hasta convertirse en uno de los principales motores privados de empleo del departamento.

“Es un proceso que tiene una historia de más de 100 años. Se ha venido tecnificando, y mejorando y actualmente atraviesa uno de sus mejores momentos”, explicó a Montevideo Portal Lans Signorelli, responsable del Tour Minero Artigas, una propuesta turística que busca acercar al visitante al trabajo que existe detrás de cada piedra.

El impulso reciente de la amatista estuvo vinculado a distintos reconocimientos que aumentaron su visibilidad. En 2023, la región de Los Catalanes fue incorporada entre los 100 sitios de interés geológico mundial por parte de la Unión Internacional de Ciencias Geológicas (IUGS) —organismo asociado a la Unesco—, por la concentración de megageodas, la calidad de sus minerales y sus características excepcionales.

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